Análisis de Imagen: Sentinel-2 L2A (21-01-2026).
Resumen.
La evaluación mediante Sentinel-2 revela que el municipio Montalbán y parte de Bejuma presentan una fragmentación crítica, donde solo el 10% de la superficie conserva una cobertura boscosa densa. El 80% del territorio se encuentra dominado por vegetación secundaria y gramíneas altamente inflamables en la sequía, lo que genera un escenario altamente vulnerable. Bajo las condiciones climáticas actuales de baja humedad y vientos entre 15-20 km/h, a los 10 m de altura, esta matriz de ‘pajilla’ garantiza la continuidad del fuego, amenazando los últimos reductos de biodiversidad del valle. Este informe deja claro que la recurrencia de incendios ha generado un proceso de sustitución de ecosistemas (sabanización), donde el bosque resiliente ha quedado reducido a solo 2.154 Ha (10%).
Área Bajo Estudio: 21.538 Hectáreas (Municipios Montalbán y Bejuma parcial.
Situación Actual.
A pesar de que la imagen muestra un paisaje predominantemente verde, los indicadores espectrales revelan una vulnerabilidad extrema. El índice de vigor vegetal (NDVI) promedia un valor de 0,58, lo cual suele asociarse a vegetación sana; sin embargo, al contrastar estos datos con la respuesta banda por banda, se confirma que el 80% del territorio (17.230 Ha) está dominado por gramíneas (pajilla) y bosque degradado con un estrés hídrico severo.
Hallazgos Críticos.
La respuesta en el infrarrojo de onda corta (Bandas 11 y 12) arroja un índice de humedad (NDWI) de -0,59, un valor extremo que indica que la vegetación ha perdido casi toda su agua líquida interna. El verdor observado es un espejismo; en realidad, es biomasa deshidratada que actúa como combustible fino de alta inflamabilidad. Solo un remanente del 10% (2.154 Ha) conserva las propiedades de un bosque húmedo resiliente que actúa como refugio de biodiversidad.
El mapa siguiente muestra los niveles del Índice de Vegetación NDVI y Estrés Hídrico en el área experimental revisada.
Mapa de Índice de Vegetación y Estrés Hídrico área experimental.
Este protocolo de análisis permite establecer límites críticos de alerta temprana, indicando que estableciendo los siguientes límites de seguridad para el monitoreo inmediato:
Línea Roja de Ignición: Si la reflectancia en la Banda 12 (SWIR) supera el valor de 0,14, el material vegetal entra en estado de ignición inmediata ante cualquier foco de calor detectado por FIRMS.
Riesgo de Propagación: Con los vientos prevalecientes sostenidos típicos de esta región, registrados a 10 metros, la matriz de pajilla (8.615 Ha) garantiza una continuidad del fuego que podría amenazar seriamente los últimos refugios boscosos en muy corto plazo.
Conclusión.
El nivel de degradación en el valle es crítico. La recurrencia histórica de incendios (confirmada por valores de NBR de 0,26 y las incidencias confirmadas por el Sistema FIRM de la Nasa) ha sustituido el bosque por ecosistemas de inflamabilidad considerable. Se recomienda a la Alcaldía y organismos de seguridad mantener alerta máxima y prohibir quemas controladas, ya que la baja humedad absoluta y el estado deshidratado de la vegetación detectado por satélite indican que el paisaje es, actualmente, un área de alto riesgo para el fuego forestal.
